Se dice que Alejandro Darío Pérez y Ema Hortensia Gómez se conocieron en el destacamento policial del Instituto Roca, varios meses antes del crimen del juez Héctor Agustín Aráoz. Algunos testigos, entre ellos su ex jefe, Francisco Bolart, aseguraron que había algo entre ellos. No era amor, cuentan aquellas personas, sino un romance que quizás acabó de manera tormentosa el 26 de noviembre de 2004.

Ema Gómez aseguró que eran amigos. Pérez, que sólo eran compañeros de trabajo. Ahora, a días de que termine el debate oral y público en su contra, se echan culpas mutuas. "Ella es una persona cambiante en su carácter, muy agresiva y violenta. A veces se ríe; otras, explota. Los informes psicológicos lo dicen todo. Se nota a las claras que no tiene autocontrol. Es una persona peligrosa, y no dudo de que lo ha matado al juez y no vaciló ese día en hacerlo", comentó Pérez.

Ella también le disparó con munición gruesa durante el debate. Lo acusó de haber repartido drogas en el Roca, y de haber permitido que adolescentes salieran a robar. El ex oficial asegura que son todas mentiras.

"Yo sé que a dos novios que tuvo les quitó el arma y los amenazó. A uno de ellos, que trabajaba en la Policía Federal, le perforó el auto a balazos porque habían discutido. Hubiera sido lindo que eso se hable durante el juicio, para mostrar su agresividad. Pero no nos lo permitieron porque no dejaban hablar sobre ciertas cuestiones íntimas. De todas formas, a mí hasta me comentaron que Ema Gómez le mató un perro al juez Aráoz por una pelea que habían tenido", aseguró Pérez.

Ema Gómez, por ahora, no pidió los micrófonos para fustigar a su supuesto ex amante y cómplice. ¿Decidirá hacerlo en algún momento?